Viajar es desde siempre la mejor forma de buscar inspiración, de hacer descubrimientos y de cambiar nuestras rutinas (lo que seguramente nos viene muy bien). También podemos aprovechar del viaje para impulsar nuestro espíritu creativo. ¿Cómo? Pues aprendiendo a explorar con los cinco sentidos, a desarrollar una narrativa y una mirada que sean solo nuestras sobre el lugar que estamos viviendo. Para ejercitarnos en este sentido obviamente necesitamos tomarnos más tiempo (sí, hay que aprender a respetar la lentitud) y volver al casi olvidado papel 🙂 . Con un diario de viaje, en el que tomar nota de nuestras impresiones, no solo ejercitamos nuestra creatividad, sino también nuestra capacidad de comprender lo que nos rodea.

Desde hace siglos, son muchos los artistas y escritores que han plasmado sus geografías privadas anotando sus experiencias de viaje en un cuaderno, y es que en un diario puedes ofrecer tu visión única del mundo. Juntando texto y dibujo en las páginas de nuestra libreta expresamos nuestro pensamiento y trasformamos a través del lápiz la realidad. Es un acto de comprensión, en el sentido etimológico de la palabra que significa “hacer propio”: ese lugar que estás observando, ese peregrinaje que has emprendido, se vuelve tuyo. También te obliga a vivir el viaje dilatando el tiempo, premiando la calidad frente a la cantidad.

 

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apuntes de viaje del pintor Delacroix

 

El carnet de voyage en su forma más tradicional es un arte antiguo, que  necesita de tiempo y práctica para que se le domine. En este sentido, uno de mis artistas de carnets favoritos es sin duda el Italiano Stefano Faravelli.

 

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Stefano Faravelli

 

Sus cuadernos son una maravilla en los que, como él mismo dice:

el dibujo y la pintura se vuelven el medio ideal para descubrir el mundo y desvelar su novedad y belleza

Leer los libros-carnets de Faravelli, no es solo quedarse en admiración de sus dibujos con la boca abierta, es también descubrir una filosofía de viaje que invita a explorar la naturaleza y la humanidad con ojos meditativos. En ellos la historia de cada lugar se entiende como una narración en la que pasado, presente y futuro se mezclan.

 

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Stefano Faravelli

 

De todas formas no hay una única manera de hacer un cuaderno de viaje, lo bueno que tiene es que se adapta a nuestras exigencias y posibilidades. Al fin y al cabo cada experiencia de viaje es individual y cada uno tiene su propio lenguaje. Es más, creo que el cuaderno de viaje adquiere más sentido si lo consideramos como un ejercicio creativo de expresión personal, que puede verse en la técnica, en la elección de los materiales, o en el uso de soluciones que se adapten a nuestra forma de viajar.

El ilustrador Daniel Frost, por ejemplo, habla de su viaje a Groenlandia como de una experiencia reveladora, también desde un punto de vista estilístico: las bajas temperaturas y las tonalidades de luz tan diferentes, respecto a las que estaba acostumbrado, le obligaron a adaptarse. Al final consiguió dar a su estilo un tono más misterioso y dramático. El frío le obligó a dibujar observando desde ventanas y puertas, y a hacer de primera fotos que luego reproducía con sus pinceles. Sus ilustraciones adquieren así una perspectiva que les otorgan un aire muy cinematográfico. Esta fase de experimentación “forzada” ha potenciado sin duda el lenguaje visual de Frost impulsando su proceso creativo.

 

 

Otro ejemplo – y la inspiración llega nuevamente del norte- es el diario de bordo de Christoph Niemann en su viaje a las islas Svalbard de Noruega (de él ya hablé aquí). En este caso la mirada personal del ilustrador nos hace descubrir un lugar efectivamente poco conocido y con fama de ser bastante inhóspito. Su divertido diario que realizó para National Geographic, es un cuaderno de viaje en versión “actualizada”, lo que nos demuestra las infinitas posibilidades que a nivel creativo nos ofrece viajar, explorar, y observar el mundo con ojos curiosos. El estilo y el imaginario individual necesitan salir y enfrentarse a estímulos diferentes, para evolucionar.

 

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Christoph Niemann

 

Aquí te dejo otros ejemplos interesantes, ¡pero la lista sería muy larga!

 

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José Naranja

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Alicia Aradilla

 

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Yoshie Kondo

 

Si, como yo, eres un apasionado de cuadernos de viaje puedes echar un ojo de vez en cuando a mi tablero de Pinterest, en el que guardo mis preferidos. Y espero sugerencias sobre otros artistas 😉 .

En mi próximo post entraré más en detalle a nivel práctico con algunos consejillos para ayudarte a empezar tu propio diario de viaje y algunas ideas para inspirarte.

¡Te espero con cuaderno a la mano!

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