Květa Pakovská (1928) ha sido para mí un auténtico flechazo hacia los álbumes ilustrados. Compré su Caperucita Roja en la tienda del museo del Prado y me acuerdo que mientras pasaba sus páginas me pareció totalmente obvio que ese libro para niños se pudiese encontrar justo ahí, en la tienda de un museo (hablo de hace algunos años ya 🙂 ).

 

Květa Pakovská-el lobo y caperucita

 

Pintora, escultora, ilustradora, Pakovská  encontró en el libro su medio de expresión favorito. Como ella misma cuenta en cada entrevista, empezó a ilustrar en los años 50 simplemente jugando con sus hijos, “por la alegría de crear algo con ellos”. Experimentando con colores y papel, Květa descubrió las enormes posibilidades comunicativas que un libro podía ofrecerle.

Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de Praga, donde fue alumna del artista Emil Filla, admirador del cubismo de Picasso y uno de los exponentes más importantes del modernismo checo. En toda su obra Pakovská se nutre de la historia del arte, desde el constructivismo ruso de Malevich y Schwitters, hasta el arte abstracto de Klee y Kandinskij. Es innegable también la influencia de la Escuela de Bauhaus y del arte popular de la Europa del este.

 Su riqueza en referencias se traduce en riqueza expresiva. Esta ilustradora ha sido capaz de crear un estilo único que nos invita a dialogar con el arte del que germina . No es un caso que Pakovská considere el álbum ilustrado “el primer museo que el niño descubre”.

 

educar al arte-kveta pacovska-artalk.cz

 

Pero su máxima libertad expresiva la consigue cuando empieza a hacer sus propios libros objeto y pop-ups, que por su alto coste de producción, se imprimen en ediciones de poca tirada.

Mis libros pueden ser percibidos con los cinco sentidos. Algunos se leen a través del tacto: uno puede sentir si la superficie de las páginas es lisa o rugosa y ello influye en sus pensamientos. También se puede entrar en un libro, si a uno le apetece. Y los que no deseen esforzarse mucho, sólo pueden ver las imágenes.

Una concepción del libro que también recuerda a Bruno Munari.

Personalmente, me encantan las ilustraciones de Květa para los cuentos clásicos, como el de Caperucita que está bien a la vista en mi librería.

 

Květa Pakovská-caperucita roja-cover-ninalaluna

 

Porque sus trabajos consiguen darnos una perspectiva diferente, que es aún más evidente en las historias que todos conocemos. Su manera de utilizar las formas, los trazos, los materiales, los colores, hacen de su expresión un lenguaje universal, lo suficientemente potente como para mantener su significado independientemente del texto.

 

Květa Pakovská-caperucita roja

 

Es una forma de ilustración mínima, en el sentido que no necesita adornos y llega directamente a la esencia de la narración:

mis ilustraciones no son la explicación del texto, ellas mismas son el texto

 Květa Pakovská juega con lo abstracto, experimenta continuamente, llevando las formas por encima de sus límites convencionales.  Del cubismo toma en préstamo la forma de tratar la perspectiva por simple superposición de imágenes y de las vanguardias rusas las posibilidades expresivas de la geometría junto al color.

Como Kandinskij, busca en su obra la melodía, cada trabajo debe tener su propio ritmo y armonía, no repetibles:

Una buena melodía se reconoce por su ritmo original y armonía única, que pueden apreciar pequeños y mayores. Lo mismo busco en mis dibujos, no me interesa ilustrar libros repitiendo esquemas.

Por todas estas razones veo en Květa Pakovská una referencia esencial para cualquier ilustrador que esté buscando su propio estilo, no tanto como ejemplo a copiar, sino por su forma de acercarse a la ilustración y en concreto al libro infantil.

 

Květa Pakovská-personajes

 

Esta artista nos enseña a tener una mirada atenta a todas las referencias que las diversas artes nos pueden ofrecer con una actitud experimental e innovadora (sobre el valor de las referencias en el proceso creativo te recomiendo este interesante artículo de Silvia G. Guzman).

La inspiración y la imitación constructiva de todos los grandes artistas que admiramos son la única manera de llegar, con el tiempo y mucha paciencia, a encontrar una voz propia.

 

He intentado hacer los libros como objetos de arte en papel, como pequeños museos para la palabra y las imágenes. Siempre procuro hacer mi trabajo en dirección hacia un objeto de arte. Sé que ese no es el camino para todo el mundo, pero es exactamente mi camino.

Květa Pakovská

 

Květa Pakovská

foto del blog Spiralikus

 

 

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