Cuando se emprende el camino del arte, intentar mantener tu creatividad se transforma casi en una preocupación constante. Pensamos que la rutina mata la imaginación, pero la verdad es que no sabemos mirar bien, porque en lo cotidiano hay miles de cosas que nos pueden servir de inspiración, nunca debemos olvidar dedicar un tiempo a buscar referencias, escuchar y observar.

En mi aventura en el mundo de la ilustración parte de mi tiempo lo dedico a inspirarme, a observar a otros ilustradores y a encontrar afinidades con los que me llaman más la atención. En esta fase de búsqueda también es fundamental tener una mirada abierta a 360º y mantenerse lo más posible multidisciplinares en nuestros intereses.

 

mantener-tu-creatividad-día-a-día

 

Es verdad que de tanto mirar ocurre que nos olvidemos de empezar por algún lado, o nos sintamos abrumados por culpa de la tanta información que nos rodea. Siempre creemos no estar los suficientemente preparados porque tendemos a compararnos con los demás, sin embargo esta es la mejor forma de bloquear nuestra creatividad. Cuando vemos algo que nos gusta siempre debemos preguntarnos qué es lo que nos fascina y qué sentido quiso darle el autor, en vez de por qué él lo consiguió y nosotros no. Y, si lo pensamos bien, sabemos que por cuanto esa cosa nos guste en el fondo no nos representa. Buscar una voz propia es un camino largo y hay que tener paciencia 😉

La creatividad es un impulso natural, que podemos escuchar o menos, y puede ser difícil entender en qué dirección es mejor canalizarla para que nos traiga resultados.

Hay días, incluso meses, que me siento como incapacitada a tomar acción, a escribir o a dibujar. O porque estoy demasiado cansada – la rutina nos puede dejar sin fuerzas – o porque simplemente creo que mi creatividad se ha bloqueado. Me ha ocurrido recientemente y la razón era evidente: demasiada presión para resolver urgencias mayores como una mudanza, un cambio de país y de trabajo, así que lo asumí sin preocuparme demasiado.  Y esta actitud de aceptación al final me ha beneficiado.

 

mantener-tu-creatividad-aprender

 

Anteriormente ya hablé de algunas buenas prácticas para salir de un bloqueo creativo, pero en este post he querido investigar más a fondo. Porque me he dado cuenta de algunas cosas: en primer lugar, que muchas veces estamos un poco obsesionados con no perder nuestra creatividad, y no nos damos cuenta de que es suficiente muy poco para implementarla en nuestra rutina. También, que si no encontramos tiempo para nuestros proyectos personales y nuestra mente sigue en blanco, probablemente sea porque estemos focalizados en actividades que necesiten más de nuestra atención. Y éste no debe ser motivo de frustración.

En mi caso, por ejemplo, he empezado desde hace poco a trabajar en un entorno muy creativo, una escuela de cursos online de ilustración, fotografía, diseño, etc..(la misma que hace casi dos años me permitió empezar este blog, pero de las casualidades de la vida ya hablaré más adelante en otro post 😉). Las primeras semanas volvía a casa supercontenta porque me encantaba lo que estaba haciendo, pero en cuanto abría la puerta me entraba el agobio de mis proyectos pendientes y mi mente solo tenía ganas de salir a darse un largo paseo con mi perro.  Luego regresaba nuevamente a casa con la intención de meterme en serio a escribir para el blog o a dibujar un poco, pero al final mi cerebro volvía a lo que había hecho durante el día en el trabajo, porque en ese momento era lo que realmente me motivaba.

Por un lado estaba frustrada por no ser consistente con mis proyectos personales, pero por el otro me encantaba el nuevo trabajo y al final del día me sentía satisfecha.

Entonces pensé que había perdido las ganas, la inspiración o la capacidad, que simplemente mi creatividad no era suficiente como para abordar intereses diferentes. Ahora he entendido que lo que me faltaba realmente no era la energía creativa, sino una  organización y un método.

Lo que suele ocurrir cuando estamos bloqueados es que más nos paramos a pensar en ello y más nos paralizamos, al final el problema se transforma en una espiral de la que es difícil salir, cuando en realidad solo necesitamos hacer una pausa y concentrar nuestras fuerzas en lo que la vida nos requiere. Claro,  lo difícil es cuando nuestra vida depende efectivamente de esa creatividad que ha decidido darse de baja, en este caso es fundamental desarrollar un sistema preventivo que pueda funcionar en automático en situaciones de emergencia, es decir, cuando la inspiración no llega y nos quedamos horas delante de la hoja en blanco.

 

 Definir microtareas 

Lo primero que hay que hacer es aprender a definir bien nuestros proyectos y a priorizar. Hay que tomarse un tiempo para hacer una lista de objetivos a largo plazo y definir claramente en qué proyectos queremos focalizarnos en los seis/doce meses siguientes. Para cada proyecto tendremos que escribir una lista de microtareas para poco a poco alcanzar nuestro objetivo, y aquí es muy importante que nos apuntemos absolutamente todo lo que nos pase por la cabeza en referencia al proyecto sobre el que estamos trabajando. Para cumplir con esta planificación puede ser útil una herramienta como Trello, que a través del método Kanban nos ayuda a visualizar todos los pasos a dar para completar nuestros proyectos.

 

mantener-tu-creatividad-organización

 

 Planificar  

Una vez tengamos la lista de las cosas que hacer podremos fijar fechas, es decir, calendarizar todas nuestras tareas para que no se queden en el aire. Probablemente habrá proyectos más abstractos en los que la planificación será más difícil, pero nuestro objetivo no es el de morirnos por respetar la agenda, sino tener una idea aproximada de la ruta a seguir, motivarnos y ser más productivos.

Con una ruta marcada negro sobre blanco será más fácil saber por donde ir cuando nos sintamos perdidos.

 

mantener-tu-creatividad-planificación

 

 Ser perceptivos 

Y así, cuando nuestra energía intelectual no sea suficiente para idear conceptos, podremos direccionarla hacía algo más ameno que nos aporte de todas formas valor. Es el momento de perder el tiempo investigando en internet, leer un buen libro o de aprender algo diferente. Por otro lado si tenemos bien planificadas nuestras tareas podremos seguir con nuestro trabajo sin tener que pensar demasiado, pero tampoco sin pararnos del todo. Será como poner el piloto automático mientras que nuestra mente quedará libre de extraviarse y absorber inspiración.

En esta fase también podemos dedicarnos a aprender algo nuevo, es una excelente forma de aprovechar el tiempo y de alimentar nuestra creatividad, pero es importante tanto absorber el conocimiento como ponerlo en práctica. Cuando nos veamos bloqueados nos será útil apuntarnos a algún curso o taller, porque daremos a nuestra creatividad un programa y una rutina. Es un buen estimulante ya solo el hecho en sí de coger cuaderno, boli y ejercitarnos constantemente para alcanzar una pequeña meta.

Todo esto nos ayuda a reforzar un buen hábito y mantiene nuestro cerebro y nuestra creatividad en entrenamiento constante. Cuando nos dedicamos a una actividad que despierta nuestra curiosidad, pero en la que no nos definimos expertos, tenemos toda la libertad de experimentar y de caer en el error, porque no estaremos persiguiendo la perfección, como puede ocurrir si nos dedicamos a nuestra disciplina. Y es así que llegan las ideas.

 

mantener-tu-creatividad-jugar

 

 Sistematizar nuestro flujo de trabajo 

Ser metódicos es fundamental, aunque parezca la antítesis de una actividad creativa. La realidad es que también el intelecto, como cualquier órgano de nuestro cuerpo, necesita un descanso de vez en cuando. Entre las proezas de nuestra mente está su capacidad de trabajar a diferentes niveles: así que si por una parte nos focalizamos en una actividad más urgente, por la otra tendremos a nuestro subconsciente procesando para nosotros y a nuestros sentidos alerta para captar estímulos que nos puedan servir.

La labor intelectual hay que refrescarla cogiendo a veces vías alternativas, como dice el escritor Michael Erard:

Si tienes sólo un canal, sólo un conducto, entonces eres vulnerable al bloqueo

 

Bueno, y hasta aquí la teoría, ya te contaré si me sigue funcionando 😉

 

 

¡Deja un comentario!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.